8/6/07

Su historia

La historia de los grandes, como la de Independiente, suele tener una génesis curiosa. En la Buenos Aires de principios de siglo, en la esquina de Perú y Victoria (hoy Hipólito Irigoyen), se encontraba la tienda de moda A la ciudad de Londres. La casa tenía su equipo de fútbol, Maipú, que competía con el de otras firmas. Pero sólo podían jugar los mayores
Disgustados, los cadetes se juntaron en el bar de la esquina de Bolívar y Victoria. Liderados por Rosendo Degiorgi, los jóvenes decidieron ser “independientes” y formar un equipo nuevo. Así, por decantación, surgió el nombre: "Independiente Foot Ball Club". Los muchachos no tenían un local social, cancha y ni siquiera una pelota. Tuvieron que esforzarse para juntar los “diez mangos” que hacían falta para comprar un balón y el sello de goma con el nombre del club. Era el 4 de agosto de 1904.
Sin embargo, como no se guardan registros escritos de aquel encuentro, se tomó como fecha de fundación la del 1º de enero de 1905, cuando la comisión directiva provisoria llamó a una asamblea general. El primer partido lo jugó el 19 de ese mes contra Atlanta, en la cancha de Gaona y la actual Donato Alvarez. Fue empate, 2 a 2. El primer triunfo, por 1-0, lo consiguió, justamente, frente a Maipú, el club del que se habían independizado.


Buscando cancha

Más tarde se mudaron de cancha y jugaron en unos terrenos ubicados en la Avenida San Martín, pero la Asociación Argentina de Foot-Ball, a la que ya estaban asociados, les exigía un campo de juego con pasto. La búsqueda los llevó hasta los terrenos de la avenida Alvear y Tagle, la que luego ocupara River Plate. Pero la falta de pasto, allí también, los hizo volver a la cancha de la Avenida San Martín, hasta que en 1906 cruzaron el Riachuelo…
Los integrantes y socios del novel club se instalaron en Manuel Ocanto al 600, donde alquilaron unos terrenos de 100 x 120 y otro pequeño de 10 x 20 para levantar los vestuarios. Allí se enfrentaron con adversarios de primera línea: Alumni, San Isidro, Nacional, Racing y Atlanta, entre otros. El 9 de junio de 1907 se jugó el primer clásico ante Racing. Y fue victoria de Independiente, por 3 a 2, con esta formación: Bazzara; Enrique González y Paitz; Zetti, Hermida y Marcelo Degiorgi; Pomarini, Arregui, Tagliaferro, Pelufo y Rosendo Degiorgi.Luego de producirse los cambios de nombre y colores, la comisión directiva del club nombró presidente a Arístides A. Langone. En esa oportunidad, el socio Arturo Silva hizo conocer un himno dedicado a Independiente, que la entidad aceptó para el club.

La camiseta roja
Fue el mismo Arístides Langone quien sugirió el color blanco para la camiseta, con el bolsillo azul en forma de escudo cruzado por dos bandas blancas y las iniciales del nombre: I.F.C. En 1905, Langone presenció el encuentro entre el Nottingham Forest inglés y el Alumni criollo. Y allí quedó impactado por el rojo puro de la casaca británica. Fue así que Independiente adoptó el rojo para su indumentaria, con cuello y puños blancos y un bolsillo con las iniciales C.A.I., porque tanbién se había decidido abreviar el nombre, llamándose ahora Club Atlético Independiente.
El apodo de “Diablos Rojos” lo patentó un periodista, por la delantera "endiablada" que tenía el equipo en 1926, compuesta por Canaveri, Lalín, Ravaschino, Seoane y Orsi. Tanta potencia ofesiva culminó con los títulos de 1926 y 1928.Independiente recorrió con éxito y buen fútbol la etapa amateur del fútbol argentino, hasta 1931. En la década de los ’30, un pibe llamado Antonio Sastre se mezcla con los grandes, como Arsenio Erico y De la Mata. Son los que empezaron a forjar la identidad definitiva del Rojo, que sobre el final de la década (en 1938 y 1939) consiguió sus dos primeros títulos profesionales.

Nace la Doble Visera
El nuevo campo de deportes del club se levantó sobre un terreno que se lo conocía como "el pantano de Ohaco". Por eso hubo que tirar miles de carros cargados de tierra para rellenar el lugar. Después del alambrado, arrancó la obra de la tribuna de cemento, algo increíble para la época.El 4 de marzo de 1928 fue inaugurado el gran estadio, ¡el primero de cemento de Sudamérica! Se jugó un partido internacional entre Independiente y Peñarol de Montevideo, que terminó 2 a 2.Grandes jugadores e ídolos del club desparramaron su magia por la nueva cancha. El símbolo de los ’40 fue Vicente de la Mata, quien jugó hasta 1950. En el medio de una huelga de profesionales, Independiente consiguió un nuevo título, en 1948.

Fútbol vistoso y mística copera
En los ’50, y a pesar de no ganar ningún título, Independiente contó con una delantera histórica que jugó completa en la Selección: Micheli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz.

El Rojo logra tres títulos locales en la década del ’60: el de 1960 y 1963, y el primer Nacional, en 1967. Pero lo más destacado de esos años es que con los primeros logros internacionales, ganando dos veces la Copa Libertadores (en 1964 y 1965), surge la mística copera que identificaría a Independiente de por vida. Por esos años brillaban figuras como Bernao, Walter Jiménez, Yazalde, Navarro, Artime, Maldonado, Miguel Angel Santoro…La década del ’70 fue, lejos, la mejor de la historia de Independiente. Arrasó en el plano local, con cuatro títulos (los metropolitanos de 1970 y 1971, y los nacionales de 1977 y 1978), y en el internacional, con 8 copas (La Libertadores de 1972, 1973, 1974 y 1975; la Intercontinental de 1973; y la Interamericana 1973, 1974 y 1976). ¡Doce títulos en total! Para tamaño logro hicieron falta jugadores de la talla de Pastoriza (primero como jugador y después como técnico), Bochini, Bertoni, Pavoni, Santero y Galván.


Por algo es el Rey
Los ’80 fueron también años de gloria y cosecha copera. El Rojo conquistó el Campeonato de Primera División de 1983, de la mano de Bochini, Burruchaga, Marangoni, Giusti y Trossero, con Pastoriza como DT. Después, con la conducción de Jorge Solari, Independiente ganó el torneo de 1988/89 con figuras como Insúa, Ludueña y Alfaro Moreno. Para completar esta década exitosa también se ganó la Copa Libertadores y la Intercontinental de 1984. Y llegamos a la década del ’90, que marcará para siempre en las retinas de los hinchas el retiro, en 1991, del máximo ídolo del club: Ricardo Enrique Bochini, que cuelga los botines después de 638 partidos, siendo así el jugador que más veces vistió la camiseta de Independiente.El mejor año es el de 1994, cuando de la mano de un genial Gustavo López y los goles de Mazzoni, el Rojo logra el Clausura, la Supercopa (que también la ganaría al año sigiuiente) y la Recopa. La vida de Independiente se prolonga en la actualidad con la obligación de seguir brindando buen fútbol y con las vitrinas repletas que todavía aguardan por más copas, como para que la historia no se ofenda.